OF CUBA AND THE CUBANS

 

 

EL PRIMER AUTOMOVIL (THE FIRST CAR)

 

Por: Edelmira Palacios

Hoy sorprende a los que visitan a Cuba, la cantidad de vehículos norteamericanos fabricados antes de 1959 que, gracias a la inventiva de los isleños, circulan aún, exhibiéndose, como en un museo rodante : Puede decirse que las calles de ciudades y pueblos cubanos se erigen en testigos de cómo sobreviven éstos, entre otros modernos autos que se han estado incorporando a la imagen de La Perla del Caribe.

 

Se cuenta que el primer veículo motor que circuló en Cuba, se le vio recorrer las polvorientas calles de La Habana, en el lejano mes de diciembre de 1898, era ruidoso, y se movía con bencina y sólo podía desarrollar una velocidad de 10 kilómetros por hora. Seis meses después llegó el segundo auto, un Rochet-Schneider enviado desde Lyón; tenía ocho caballos de fuerza y un costo de cuatro mil pesos. Un tercer auto llegó poco tiempo después y se utilizó para distribuir la mercancía de una fábrica de cigarrillos existente en la capital de la Isla.

 

En 1901, circulaban por las calles de La Habana once automóviles. Cuatro años después se expedían las primeras carteras dactilares, que entonces se llamaban títulos y que se exhibían, por sus portadores, como si se tratara diplomas universitarios. En la década de los cincuenta, Cuba era el sexto país del mundo en promedio de automóviles por habitante. La superaban, en este orden, Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y Alemania Occidental.

Translation: Sasha Gillies-Lekakis

Today visitors to Cuba are surprised by the large number of North American cars built before 1959 that, thanks to the inventiveness of the Cubans, continue to be used, rolling around the streets like a moving museum. It can be said that the streets of Cuban cities and towns bear witness to how they have survived alongside the more modern cars that have been incorporated into the image of ‘The Pearl of the Caribbean’.

 

It is said that the first motor vehicle that circulated in Cuba, which ran through the streets of Havana in the month of December 1898, was noisy, moved with difficulty and could only reach of speed of 10 kilometres per hour. Six months later the second car arrived, a Rochet-Schneider sent from Lyon in France. It had eight horsepower and a cost of four thousand pesos. A third car arrived a little while later, and it was used to distribute the merchandise from a cigar factory in the capital of the island.

 

In 1901, 11 cars circulated on the streets of Havana. Four years later the first drivers licences were issued, which were treated as university degrees by their bearers. In the 1950s, Cuba was the sixth country in the world in terms of cars per capita. It was surpassed by the following countries, in this order; The United States, Canada, Great Britain, Venezuela and West Germany.